La diferencia entre SEO y GEO está en qué persigues: una posición en la lista de resultados o una cita dentro de la respuesta que redacta una IA. Qué cambia, qué se mantiene y por qué no puedes elegir solo uno.
El SEO para IA consiste en preparar tu contenido para que ChatGPT, Gemini o Perplexity te citen al responder. Qué mira cada motor, qué tácticas están respaldadas por investigación y qué revisar en tus propias páginas.
Un consultor SEO WordPress es un especialista que combina criterio de posicionamiento con conocimiento del propio CMS, porque en WordPress buena parte de los problemas de SEO no son de estrategia: son de configuración.
Una agencia SEO local es el equipo que posiciona tu negocio en las búsquedas con intención geográfica y en el mapa de Google, con capacidad para hacerlo en varias ubicaciones a la vez.
El SEO técnico es la parte del posicionamiento que se ocupa de que Google pueda rastrear, entender e indexar tu web sin obstáculos. No escribe contenido ni consigue enlaces: prepara el terreno para que el contenido y los enlaces cuenten.
Un consultor SEO es el profesional que diagnostica por qué una web no consigue clientes desde Google y define, con datos, el plan para corregirlo. Su función no es ejecutar tareas sueltas: es decidir el orden en que se hacen las cosas.
Los tipos de SEO se agrupan en tres bloques que se complementan: SEO on page, SEO off page y SEO técnico. A partir de ahí hay especializaciones por escenario, como el SEO local, el de ecommerce o el internacional.
Para aparecer en Google necesitas tres cosas en este orden: que Google pueda encontrar tu página, que decida guardarla en su índice y que la considere la mejor respuesta para lo que alguien busca.